CAPITULO I (Escrito por: Renzoch)

CAPITULO I (Escrito por: Renzoch)


(* Rosario y Juan Fernando, 1975 *)

1975. Rosario y Juan Fernando son una feliz pareja de recién casados que viaja en barco de luna de miel de su natal Lima con destino Europa. Los dos están en su habitación, mostrando abiertamente su gran amor...

-Te quiero tanto, mi amor. Esto parece un sueño del que no quisiera despertar.-, dice Rosario, besándolo.
-Lo se, mi amor. Todavía no puedo creer que vayamos en barco a Europa.-, dice Juan Fernando.
-¿Qué te parece si vamos a la fiesta del baile? No es bueno quedarnos encerrados aquí en la habitación.-, dice Rosario.
-Prefiero estar contigo a solas... no quiero dejarte ir.-, dice Juan Fernando.
-¡Vamos, mi amor! ¡Tenemos que divertirnos! ¡La vida es una!-, dice Rosario, jalándole del brazo.
-Esta bien, amor. Como tu digas.-, dice Juan Fernando, mirándola con fascinación.

La feliz pareja sale de la habitación con destino a la discoteca del barco, intercambiando besos y caricias a su alrededor, despertando la admiración de tripulación y demás pasajeros, exclamando casi al unísono: ¡Que feliz y radiante anda esta joven pareja!

En la discoteca del barco, Rosario, tomada de la mano de Juan Fernando, pide que coloquen su canción favorita, “Dancing Queen” del grupo ABBA. En ese momento, la feliz pareja sale a la pista de baile para bailar la armoniosa melodía.

-¡Como me gusta esta canción! ¡Me recuerda tanto a ti! ¡Para mi, eres la reina del baile!-, exclama Juan Fernando.
-Así es, mi amor. ¿Qué te parece si vemos la luna en cubierta?-, dice Rosario.
-Cuando termine nuestra canción...-, dice Juan Fernando, mirándola fijamente a los ojos.

Al terminar la canción, Rosario se desparece de la vista de Juan Fernando. El la mira por todos lados cuando de pronto, observa a su amada en la tarima del escenario, con el micrófono en mano...

-¡Esta canción la dedico a mi gran amor, Juan Fernando! ¡Para ti!-, dice Rosario, parada en el escenario.

Y pide a la orquesta toca “Jamás”, el éxito de Camilo Sesto: 

“Que no me falte tu cuerpo Jamás, Jamás/ ni el calor de tu forma de hablar... Jamás/ ni la ternura de tu despertar/ que no me falte jamás/.../ Jamás, jamás, no he dejado de ser tuya/ lo digo con orgullo, tuyo y nada mas.” (Letra: Camilo Blanes)

Al terminar la canción, Juan Fernando se sube al escenario y le da un apasionado beso a Rosario. Todos los presentes, aplauden. Y después, la feliz pareja sale tomados del brazo rumbo a cubierta en donde continúan su idilio de amor.

-¡Que linda y serena se ve la luna!-, dice Rosario, mirando a la luna.
-Perdón, ¿Me hablabas?-, dice Juan Fernando.
-¡Te digo lo linda que esta la luna, mi amor!-, dice Rosario.
-Perdona, mi amor, es que estaba mirando tus lindos ojos...-, dice Juan Fernando, acariciando suavemente las mejilla de ella.

Rosario sonríe nuevamente.

Pero, el momento de amor es interrumpido intempestivamente por un nubarrón amenazante que causa una feroz tormenta que comienza a sacudir el barco. Rosario y Juan Fernando están nerviosos.

-¿Y ahora que esta pasando? Abrázame fuerte, mi amor. No temas, estas conmigo.-, dice Juan Fernando.
El capitán ordena a los pasajeros ir a los botes salvavidas. Mujer y niños abordan primero. Rosario no quiere subirse al bote...
-El capitán dio la orden, mi amor, tienes que abandonar el barco primero.-, dice Juan Fernando.
-¡No Juan Fernando! ¡No quiero dejarte solo!-, dice Rosario, abrazando fuertemente a su amado.
El capitán insiste que Rosario debe subirse al bote salvavidas...
-Sube al bote, Rosario. Yo te esperare.-, dice Juan Fernando, acariciando las mejillas de ella.
-Te quiero, mi amor.-, dice Rosario.
Y Juan Fernando le da un beso en la boca. Rosario, mas tranquila, se sube al bote. Nuevamente, una ola sacude el barco forzando a la pareja a separarse.
-¡Juan Fernando!-, exclama Rosario, mientras el capitán y dos marineros la sujeta para llevarla al bote, pidiéndole que se calme.

Rosario aborda el bote salvavidas junto con otras mujeres. Mientras, Juan Fernando es acompañado por otros pasajeros a su respectivo bote. Pero, en ese momento, una ola lanza a Juan Fernando y otros pasajeros contra el mar. En el bote, Rosario no puede creer con sus bellos ojos como el mar se lleva a su marido... ¡Noooooooooooo!, exclama de dolor.


+++

(* Angela y Camilo *)

Año 2005 (Época actual), LIMA, PERU. 

En ese momento, Noelia se levanta bruscamente de su cama pero, respira aliviada que todo se trata de un sueño. Rato después, Noelia se prepara para vender sus flores en la Plaza de Mercado. Finalmente, después de un agitado viaje en “micro”, Noelia llega a la plaza del mercado en donde monta su puesto de hierbas. Se encuentra con su amiga Ángela que vende Discos Compactos piratas...

-¡Noelia! ¡Como has estado! ¿Quieres un disco? Me ha llegado el ultimo disco de Alejandro Sanz...-, exclama Ángela.
-No gracias, Ángela. Mas bien, quiero saber si tienes algo de música Disco...—Noelia.
-Me ha llegado esta recopilación. —Ángela, tomando un disco y lo coloca en su equipo de sonido. 

Suena “Dancing Queen”, un tema bailable del grupo ABBA, la cual Noelia le trae extrañas sensaciones que no puede explicar...

-¿Te pasa algo, Noelia?—-, pregunta Ángela.
-Es curioso Angelita... pero, esa canción me trae unas extrañas sensaciones... Te compro del disco, ¿Cuánto me lo dejas?—-, responde Noelia.
-Por ser a ti... te lo regalo. 
-No, amiga mía. No será mucha molestia. 
-¡Ninguna amiga mía! ¡Es mi regalo! Y dime, ¿Qué ha sido de tu vida?— 
-Te cuento que nuevamente tuve esas pesadillas. 
-¿Otra vez? ¿La de las olas? Ya son varias noches seguidas, ¿No?— 
-Así es. Y no logro encontrar su significado. ¿Qué debo hacer?—
-¿No has pensado ofrecer ayuda profesional? Conozco una persona que te puede ayudar.
-Puede ser. Esas pesadillas son frecuentes. —Noelia.

En ese momento, viene Camilo y Ángela se emociona al verlo...

-Hola chicas, ¿Cómo han estado?—-, saluda Camilo.
-Estamos bien, Camilo, ¿Me compras un Disco?—-, responde Ángela.
-¿Tienes el ultimo disco de Pedro Suárez-Vertiz?—- pregunta Camilo.
-Si, claro. ¡Tengo ese disco y muchos mas!—Ángela, mirando a Camilo, con fascinación, pero, el mira a Noelia.
-Hola, Noelia, ¿Cómo te va con el negocio?—-, pregunta Camilo.
-Muy bien, Camilo. Y tu, ¿Cómo estas?—-, responde Noelia.
-Bien. El domingo voy al estadio para alentar al “Alianza Lima.” Es el clásico contra la “U.” Si quieres, me acompañas.-, dice Camilo.
-No, gracias. No me gusta el Fútbol.-, dice —Noelia.
-¡A mi me encanta el fútbol! ¡Yo estoy dispuesta a acompañarte!—-, dice Ángela.
-Deberías ir con Angelita, Camilo.-, dice Noelia.

En ese momento, llegan clientes a ambos puestos y las chicas los atienden.

+++

(* Eva Maria *)

Por su parte, al otro lado de la ciudad, Juan Fernando llega a la oficina, en donde lo saludan todos los empleados. “Buenos días, jefe” Rato después, Eva Maria, la dulce secretaria, se esta limando las uñas cuando aparece Virginia, la celosa novia de Juan Fernando...

-¡Quiero ver a Juan Fernando! ¡Llámalo para decirle que estoy aquí! ¡Rápido!-, exclama Virginia, con autoridad.
-¡Ya voy, ya voy! ¡No soy sorda! ¡Y usted tráteme bien!-, dice Eva Maria.
-¡Eres una insolente! ¡Voy a avisarle a mi novio para que te despida!-, dice Virginia.
-¡Uy, que miedo! ¡Mire como tiemblo!-, dice Eva Maria, con sarcasmo.
Eva Maria abre la puerta para que ingrese Virginia, con aire alterado. Eva Maria se burla de ella a sus espaldas.

(* Virginia *)

Juan Fernando atiende a su novia Virginia y los dos se saludan con un beso en la boca.

-¿Alo, mi amor? ¿Cómo estas?—-, pregunta Juan Fernando.
-Estoy bien, mi amor. ¿Te gusta este vestido nuevo que compre en el “Jockey Plaza”? Es para el cóctel con los Gonaeche.-, responde Virginia.
-Muy bonito...—-, dice Juan Fernando, mirándola con fascinación.
-Ay, amorcito, quiero que despidas a la bruta de tu secretaria...—
-¿Por qué? ¿Qué te ha hecho Eva Maria?—
-¡Siempre me para tratando mal!—
-Pues, Eva Maria es una secretaria muy eficiente. Yo no tengo problemas con ella, pero, si tú lo dices.
-Esta bien, cambiando de temas, ¿Qué te parece si hoy vamos a comer al mejor restaurante de Lima?—
-Estoy cansado, mi amor. ¡Tengo mucho trabajo!—
-No trabajes mucho que te vas a descerebrar. 
-Tu sabes que la situación no esta muy bien en la fabrica. Las ventas cada vez están bajas... ¡No hay plata!—
-Tranquilo, que todo tendrá solución. Ten paciencia. ¿Qué te parece si vamos a la playa?—
-Tu sabes que a mi no me gusta la playa...—
-Lo decía para estar juntos un rato. No todo es trabajar.
-Estoy ocupado... ¿Me puedes dejar solo?—
-Este bien. Me despido. ¡Ojala algún dia tengas un tiempo para mi sola!—-, exclama Virginia, con frustración.

Ella se retira de la oficina, frustrada.


(* Noelia y Juan Fernando, epoca actual *)

Después de trabajar, Juan Fernando decide tomar el circuito de playas y ver el mar. Siente una extraña sensación en su ser al mirar el mar y decide parar un rato. El se sienta en la arena y mira las olas formándose en el mar y siente cada vez mas esa extraña sensación invade su mente... ¿Qué le esta pasando? Cuando de pronto, como si fuera una visión, mira esclarecerse la imagen de una mujer y el se queda impactado al verla y, guiado por un impulso, decide llamarla...

-¡Espera, muchacha! ¡Ven aquí!-, exclama Juan Fernando.

La muchacha voltea. Es Noelia. Y siente una extraña sensación cuando mira a Juan Fernando, como si lo conociera de antes...

-Perdón, ¿Me llamas?-, pregunta —Noelia.
-Eres muy bonita, ¿Vienes seguido por aquí?—-, dice Juan Fernando.
-Si, vengo todas las tardes aquí.-, responde —Noelia.
-¿Cómo te llamas?—-, pregunta Juan Fernando.
-Noelia.-, responde Noelia.
-¡Que bonito nombre! Yo soy Juan Fernando.-, dice Juan Fernando, estrechando su mano.
-Mucho gusto.-, dice Noelia, recibiendo la mano.

Los dos se miran fijamente a los ojos, sin decirse nada...

-¿Nos hemos visto antes, Noelia?-, dice Juan Fernando.
-No lo creo. Bueno, fue un gusto conocerte, pero, yo me voy a mi casa.-, dice Noelia.
-Si gustas, te llevo a tu casa.-, dice Juan Fernando.
-Mejor no. No es conveniente. Pero, ¿Podemos encontrarnos aquí?-, dice Noelia.
-Esta bien. Fue un gusto conocerte... Noelia.-, dice Juan Fernando.
-El gusto es mío... Juan Fernando.-, dice Noelia.

Los dos estrechan las manos. Y ella desaparece rápidamente. Juan Fernando quedo impactado por la belleza de Noelia. Noelia queda impresionada por Juan Fernando.
CONTINUARA...

Comentarios

  1. Goloso Juan Fernando solo quiere estar en la habitación con ella. Sirenilla40

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  2. Ay no. Juan Fernando cayó al Mar. Sirenilla40.

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  3. Que amiga más maja le regaló el disco de ABBA. Sirenilla40.

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  4. Otro Juan Fernando. Virginia no te burles de nadie.

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  5. Respuestas
    1. Que bueno tenerte aquí en el foro. Espero sigas disfrutando esta novela que escribimos Emili y yo con mucho cariño. :)

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